FILOSOFÍA DEL DESPACHO

El ejercicio de la abogacía ha cambiado. La práctica del derecho se está internacionalizando, y las nuevas tecnologías han acelerado los procesos de gestión en los despachos, etc. Por todo ello, se hace necesario innovar los servicios de asesoramiento jurídico adaptándolos, en cuanto al servicio de atención al cliente, con nuevas alternativas  que ofrezcan nuevos valores añadidos a los servicios, dando un trato además de profesional, diferenciado y personalizado a cada cliente, basado en la confianza y el respeto, en una comunicación periódica y en una información transparente, ofreciéndole así, la solución sin dejar en todo momento de transmitirle tranquilidad.

Asimismo, nuestros profesionales se encargan  de investigar los nichos de mercado para ofrecer los servicios adaptados a las expectativas de aquellos, así como de identificar nuestra oferta y ajustarla a su demanda. El cliente de hoy exige de un profesional del Derecho, no sólo su profesionalidad sino también basado en valores humanos y de ética profesional.

Estamos en un mundo muy competitivo y el perfil más valorado es el abogado-consultor, es decir, un abogado orientado a ayudar al cliente-empresario y capacitado para detectar las necesidades de aquellos e incluso a adelantarse a las mismas. Un abogado con perfil comercial, un profesional que aporta valor al cliente.

Por otro lado, nuestra filosofía  en el ejercicio profesional es siempre, ante un conflicto, intentar la vía de la conciliación, atendiendo al caso concreto, antes de emprender la vía judicial, con el consiguiente ahorro tanto en costes como en tiempo para el cliente.

Después de realizar una profunda observación y estudio de lo que el sector empresarial, tanto el actual como el que se comienza a generar, demanda, nuestra idea empresarial es innovadora y adaptada a la nueva época, en un entorno cambiante y globalizado en el que ya nos encontramos inmersos.

Nos hemos adentrado de lleno en la sociedad de la información y de la gestión del conocimiento, ya que frente a los cambios estructurales propios de una nueva era, el nuevo orden empresarial y de mercado, las fuerzas impulsoras que regulan este cambio son las nuevas normativas, los factores ambientales, las tendencias industriales y los factores económicos, políticos y sociales. Estos elementos son los que configuran y caracterizan a esta nueva etapa de la era de la economía, llamada sociedad del conocimiento. Y en esta sociedad, la  clave está en la información para el desarrollo.

La globalización de los mercados y la velocidad con que se presentan los desarrollos científicos y tecnológicos demandan el uso de sistemas de seguimiento y rastreo orientados al mercado y a las tecnologías, tanto en sectores públicos como en privados,  de ahí, que seamos capaces de identificar nichos de oportunidades para el desarrollo de las organizaciones.

Por otro lado el incremento de los costes del liderazgo tecnológico, paralelo a la aceleración de la complejidad de las propias tecnologías frontera y de la multiplicación de fuentes, que aumentan el riesgo de coste de oportunidad e inversión de apostar por la tecnología equivocada, también son potenciadores a escala mundial del interés por las técnicas y métodos de captación y análisis del progreso tecnológico. Así, en este entorno internacional cada vez más complejo, resulta de gran importancia para la competitividad de una empresa el disponer de un sistema de vigilancia que le permita conocer los cambios, la evolución y las expectativas de las variables que influyen en su sector de actividad.

Para mantener la competitividad, la empresa debe tener la capacidad y habilidad para percibir las señales indicadoras de cambios significativos en el entorno, así como controlar día a día las actividades de importantes actores dentro y fuera de su sector para poder reaccionar a tiempo y en el momento oportuno, y que siguiendo a Grant, R. (1996), las actividades para conocer el entorno y decidir la estrategia pasan cada vez menos por los análisis económicos y la investigación de mercado y más por los sistemas de vigilancia preventiva, ya que las empresas pueden ser sorprendidas en cualquier momento por la aparición de nuevas tecnologías, nuevos productos o nuevos competidores.

Atendiendo a todo ello, Consortium Abogadis se fundamenta en una vigilancia bien organizada que mejore el conocimiento del entorno y redunde en la calidad de las decisiones a tomar por nuestros clientes-empresa, aportando mayor certidumbre y estabilidad en la política a practicar.

La vigilancia es la forma organizada, selectiva y permanente de captar la información del exterior,  que analizamos y convertimos en conocimiento para que nuestros clientes puedan afrontar la toma de decisiones con menor riesgo y, conseguir anticiparse a los cambios.

Creemos que el empresario y autónomo se deben centrar en desarrollar el objeto de  su actividad empresarial, asistido por un gabinete integral y externo de asesoramiento jurídico, de orientación, innovación  y gestión en el que  pueda depositar su confianza, como es el nuestro, de manera que sólo se tenga que “preocupar” por ocuparse en  producir y procurar la máxima rentabilidad a su empresa.

Por otro lado, nuestra firma se ocupa, nos ocupamos de las personas como particulares, y les asistimos y asesoramos jurídicamente defendiendo sus derechos e intereses dentro de su esfera profesional, laboral y personal. Por ello, estamos, además, especializados en el Derecho de Familia, en Herencias, Sucesiones y Donaciones, y en Derecho Laboral, sin dejar atrás la defensa penal en los incidentes que se puedan producir.

Consortium Abogadis:

Profesionales altamente capacitados con una visión de la abogacía ajustada a la realidad actual.

Ofrecemos al empresario el asesoramiento adecuado para la identificación, obtención sistemática y análisis de las informaciones críticas del entorno de Vigilancia Tecnológica e Inteligencia Competitiva en el desarrollo e innovación de sus productos o procesos existentes, para la diversificación hacia nuevos productos o mercados y para la toma de decisiones estratégicas empresariales, asesorándolo dentro del marco legal vigente en cada momento.